¿Cual es mi intención?
- 1 nov 2024
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 3 nov 2024
En los Ćŗltimos meses he escrito regularmente sobre las atrocidades que se cometen a diario en Gaza y, de forma mĆ”s oculta para el pĆŗblico, tambiĆ©n en Cisjordania. Me acusaron sutilmente de antisemitismo, cuando en realidad no me importa en absoluto la religión que cada uno de nosotros elija seguir o no. Para mĆ, esta locura diaria va mucho mĆ”s allĆ” de la religión. Es una profunda crisis del espĆritu humano.

Los ataques del 7 de octubre de 2023 fueron una masacre terrible. Sigo oyendo a gente enfadarse cuando no se menciona esto cada vez que alguien menciona la injusticia cometida contra la población de Gaza. ĀæTe preocupas por los palestinos, preguntan, pero no por los israelĆes? A veces me pregunto si este tipo de preguntas son realmente serias. Hasta el dĆa de hoy, no he hablado con nadie que no estĆ© horrorizado por lo que ocurrió el 7 de octubre. Pero aquĆ estĆ” la diferencia: imaginemos que el 7 de octubre ocurre tambiĆ©n el 8 de octubre, y el 9, y el 10, y el 11 de octubre, y durante los próximos ocho meses. Y asĆ sucesivamente, sin descanso.
El 7 de octubre fue una pesadilla.
Gaza ha sido una pesadilla desde entonces.
Otro argumento que se usa como justificación de lo que estĆ” sucediendo es el holocausto. Especialmente en Alemania, el holocausto se menciona una y otra vez como el peor crimen que haya ocurrido jamĆ”s, y por lo tanto Israel debe ser apoyado, siempre, bajo cualquier circunstancia. OĆmos a los invitados de los programas de entrevistas decir NUNCA MĆS, millones salen a la calle a manifestarse contra el creciente partido de extrema derecha en Alemania, gritando NUNCA MĆS. Y, sin embargo, el gobierno de extrema derecha de Israel estĆ” siendo apoyado como si fuera un niƱo ligeramente malcriado, pero en Ćŗltima instancia inocente. Alemania es el segundo mayor proveedor de armas para Netanyahu y compaƱĆa. ĀæQuĆ© sentido tiene esto? ĀæY por quĆ© necesitamos una jerarquĆa de genocidios en primer lugar? "El nuestro fue el peor, Ā”ganamos!", ĀæasĆ?
Me pregunto quĆ© dirĆan los 5 o 10 millones de congoleƱos asesinados sin piedad por los belgas. O la población nativa de SudamĆ©rica, unos 12 millones asesinados por los nobles y muy celebrados exploradores espaƱoles. O los aproximadamente 56 millones de nativos americanos asesinados brutalmente por los colonos europeos. Al lado de todos ellos y los 6 millones de judĆos exterminados en la segunda guerra mundial, bueno, 15.000 niƱos palestinos asesinados no parecen nada. Pero Āæno es ya uno de esos niƱos asesinados demasiado?

En una zona ya totalmente superpoblada y con una de las mayores densidades de población del mundo (2 millones de personas en 365 km², aproximadamente el tamaƱo de DublĆn), todo el mundo estĆ” encerrado. ImagĆnatelo: la gente se mantiene en un Ć”rea diminuta, no pueden ir a ninguna parte porque todos los cruces fronterizos estĆ”n cerrados y sus pasaportes no sirven de nada, se corta el suministro de alimentos y agua, y luego... Luego son bombardeados.
¿Cómo puede alguien llamar a esto una guerra?
Durante los Ćŗltimos meses, varias veces estuve a punto de publicar un mensaje furioso en Instagram o Facebook. Un par de veces hice exactamente eso, pero la mayorĆa de las veces recordĆ© las palabras de un amigo antes de presionar el botón de enviar. Hace un tiempo, me habĆa dicho: "Antes de publicar algo en las redes sociales, pregĆŗntate: ĀæcuĆ”l es tu intención?".
Cada vez mĆ”s a menudo he empezado a observar mis impulsos de ira. ĀæRealmente quiero entrar en un debate interminable con otro ser humano enojado? ĀæQuiero contagiar a otros con mi rabia? Hay momentos en los que la rabia parece ser la Ćŗnica emoción que tiene sentido, como cuando ves imĆ”genes de personas quemĆ”ndose o niƱos gritando con miembros amputados. Incluso dirĆa que, a veces, la rabia es la Ćŗnica reacción sensata.
Y, sin embargo, mi intención no es echar mÔs leña al fuego de un mundo que ya estÔ enfadado. No me interesa causar mÔs sufrimiento ni mÔs heridas. Pero, de la misma manera, no creo que nada vaya a mejorar nunca si no afrontamos lo que realmente estÔ sucediendo.
Recientemente he estado haciendo un recorrido por mi Ôrbol genealógico. Mis dos abuelos fueron soldados en la Segunda Guerra Mundial, luchando del lado de los nazis. ¿Eran nazis? Quién sabe. Los recuerdo como personas amables y justas, pero no sé qué experimentaron. Siempre se quedaban callados cuando alguien mencionaba la guerra. Muy callados.
Alguien que conozco me dijo el otro dĆa: "la gente inocente habla".
Quien sabe.

Lo que sĆ sĆ© es que no quiero permanecer en silencio. Lo que estĆ” sucediendo en Gaza es un genocidio. Y mientras discutimos quiĆ©n puede tener razón o no, mientras los periódicos preguntan en quĆ© circunstancias se podrĆa permitir bombardear hospitales y mientras los ministros acuerdan otro acuerdo sobre armas, mĆ”s mujeres, hombres y niƱos viven una agonĆa inimaginable. Ahora mismo.
Por supuesto, en el mundo hay mucho mĆ”s sufrimiento. En SudĆ”n, en Ucrania, en Nicaragua. ĀæPor quĆ© se habla tanto de Gaza? Mi propia conclusión es Ć©sta: porque es un fracaso extremadamente visible en todos los niveles. El fracaso de la inĆŗtil ONU, el fracaso de los estados Ć”rabes vecinos que niegan ayuda, el fracaso de la población israelĆ que permite a su gobierno hacerlo, el fracaso de Alemania al no decir āĀ”Basta! Ā”Hemos dicho NUNCA MĆS y lo decimos en serio!ā. El fracaso de la gran mayorĆa de los medios de comunicación que informan de una manera sorprendentemente sesgada, el fracaso de los movimientos por la paz bien intencionados pero en Ćŗltima instancia impotentes, el fracaso de un sistema económico que sólo tiene un interĆ©s: Ā”el beneficio! Pero lo mĆ”s importante y lo mĆ”s triste: el desastre actual de Gaza es un fracaso de la humanidad.
ĀæCuĆ”l es mi intención con estas lĆneas? Decir la verdad que siento. No ignorar, no permanecer en silencio, no encarcelar el espĆritu humano. Aprender de la historia y llamar crimen a un crimen en el momento en que sucede, y no dĆ©cadas despuĆ©s. Y mantener la esperanza. Porque una vez que vemos la oscuridad, podemos comenzar a buscar la luz.

Fotos @ miramikosch

